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Cómo cuidar nuestros oídos

El oído es un órgano complejo que tiene un rol fundamental en la percepción de los sonidos, además de contribuir al balance y equilibrio de nuestro cuerpo.
Por lo tanto, los ruidos a los cuales estamos expuestos, los descuidos y malos hábitos de higiene pueden comprometer el oído y la audición.

Veamos a qué debemos prestarle atención para proteger nuestras orejas de desagradables consecuencias.

 Contaminación acústica: es lo más agresivo para la audición. Según la Organización Mundial de la Salud prácticamente todos los días se supera la cantidad de decibeles que se considera seguro, que son unos 85 decibeles.
¿Qué hacer? La prevención consiste en limitar la duración e intensidad de la exposición a ruidos fuertes. Para limitar el riesgo de daños cuando se asiste a un lugar con mucho ruido es mejor alejarse de la fuente sonora cada tanto. Si vas a un local con música muy fuerte procura no quedar al lado de los parlantes.


– Reproductores de música portátiles: al escuchar música con reproductores mp3 o similares se puede llegar a los 100 decibeles. Claramente este tipo de estrés, repetido por más de una hora al día, lleva casi inevitablemente a una reducción de la capacidad auditiva.
¿Qué hacer? Para escuchar música es mejor usar audífonos externos, aquellos que van adentro del oído resultan más traumáticos para la membrana del tímpano. Además, es recomendable moderar el volumen y mantenerlo a un nivel en que se sigan escuchando los sonidos que nos rodean.


– Hábitos de higiene: en los oídos se encuentran pequeñas glándulas que producen cerumen, una secreción oleosa que tiene la función de proteger los tejidos del oído. Este material sale espontáneamente de las orejas llevando consigo partículas de polvo y otros contaminantes. Si mal utilizamos los dedos o bastoncillos de algodón podemos introducir más el cerumen, el que se acumula y crea un tapón, el cual puede dificultar la audición.
¿Qué hacer? Cuando se lavan los oídos hay que limitarse a la parte externa, es decir, el pabellón auricular. Para la limpieza normal dejar correr el agua de la ducha. El uso de cotonitos debe evitarse o usarlos solo en la parte externa, el riesgo, además de crear un tapón de cerumen, puede ser el de dañar el tímpano si se introduce demasiado.


 Durante un viaje en avión: los cambios de presión repentina al despegar y aterrizar pueden producir la molesta sensación de que los oídos se tapan. Aunque es raro, podría pasar que el oído no compense esos cambios de presión y se rompa el tímpano.
¿Qué hacer? Cuando se sienta la sensación de oídos tapados debería ser suficiente el acto de tragar, bostezar o masticar chicle (también chupar un dulce). Otra alternativa es tapar la nariz y soplar por ella para liberar el aire de los oídos. Si el dolor es demasiado y no pasa habría que ver a un médico por un posible problema mayor.


 En el mar o la piscina: el agua de la piscina o el mar puede contener gérmenes dañinos para las orejas, por lo que podría desencadenarse una infección en los oídos.
¿Qué hacer? Al nadar se puede utilizar tapones de oídos impermeables o una gorra de baño. También se recomienda al salir del baño enjuagar los oídos con agua limpia y secarlos con cuidado. Después de la ducha, para eliminar la humedad, que favorece a los microorganismos, se puede usar el aire del secador de pelo. Eso sí, debe usarse al menos a 30 cm de distancia para que el aire no vaya tan directo al oído.


 Medicamentos ototóxicos y humo: algunos remedios pueden afectar la audición, por eso es importante no automedicarse y tener supervisión médica. Los factores que influyen en la ototoxicidad son la dosis, la duración del tratamiento, el uso con otros fármacos y la predisposición genética. También el humo produce consecuencias en las células auditivas: los fumadores presentan un riesgo mayor de desarrollar problemas al oído.
¿Qué hacer? En el caso de una terapia con medicamentos hay que seguir siempre las indicaciones del médico y consultar ante cualquier duda. Con respecto al humo, si no se puede dejar de fumar, al menos intentar reducir la cantidad de cigarros diarios. Y si no se es fumador evitar lugares muy contaminados.


Invierno: las temperaturas bajas pueden provocar dolor de oídos ya que son muy sensibles. Además las defensas pueden bajar facilitando el paso de virus y bacterias desde la garganta al oído.
¿Qué hacer? En invierno cuando hace mucho frío es bueno usar un gorro que cubra las orejas o incluso orejeras. Además de proteger la zona estos accesorios ayudan a que el calor no se vaya. Además es recomendable el uso de bufandas que protege el cuello y la garganta, que en su parte interna está comunicada con los oídos. También la higiene de la nariz disminuye las posibilidades de infecciones de los oídos.


Estos consejos son válidos para todas las persona, tengan o no pérdida auditiva. Si ya tienes problemas de audición en másaudio tenemos el audífono ideal para que recuperes la comunicación con tus seres queridos y vuelvas a disfrutar los sonidos de la vida.

Link al artículo original: http://www.my-personaltrainer.it/gallery/salute/orecchie_come_prendersene_cura.html