La pérdida auditiva suele aparecer de forma gradual. Al principio, puede manifestarse como la necesidad de subir el volumen del televisor, pedir que repitan las conversaciones o tener dificultades para entender lo que dicen otras personas, especialmente en lugares con mucho ruido.
Ante estas primeras señales, muchas personas comienzan a buscar una solución por su cuenta. Sin embargo, antes de utilizar un audífono, es fundamental realizar una evaluación con un especialista. Este paso permite conocer el origen de la dificultad auditiva y encontrar la alternativa más adecuada para cada persona.
En este artículo te explicamos por qué una evaluación profesional es el mejor punto de partida para volver a escuchar con confianza.
Conocer la causa de la pérdida auditiva
No todas las dificultades para escuchar tienen el mismo origen. En algunos casos, la disminución de la audición puede deberse a causas temporales o tratables, mientras que en otros será necesario utilizar audífonos como parte de la solución.
Por ejemplo, la pérdida auditiva puede estar relacionada con acumulación de cerumen, infecciones, alteraciones del oído medio u otras condiciones que requieren atención médica. Por eso, comenzar con una evaluación permite identificar correctamente la causa del problema y determinar el tratamiento más adecuado.
Elegir el audífono adecuado
Cada persona escucha de manera diferente. La pérdida auditiva puede afectar distintas frecuencias y presentarse con diferentes grados de severidad, por lo que no existe un audífono que sirva para todos por igual.
Una evaluación audiológica entrega información precisa sobre el perfil auditivo de cada persona y permite seleccionar el modelo, la potencia y las funciones más adecuadas según sus necesidades y estilo de vida.
Además de la audición, también se consideran aspectos como las actividades diarias, los entornos en los que se desenvuelve el usuario y sus preferencias personales para recomendar la mejor alternativa.
Programar el audífono correctamente
Los audífonos actuales incorporan tecnología muy avanzada y necesitan ser programados específicamente para cada usuario.
Con los resultados de la evaluación auditiva, el profesional puede ajustar la amplificación, los distintos rangos de frecuencia y otros parámetros para ofrecer una experiencia cómoda, natural y segura.
Un audífono que no ha sido correctamente adaptado puede entregar un sonido poco confortable o no responder adecuadamente a las necesidades de quien lo utiliza.
El acompañamiento también es parte del tratamiento
La adaptación a un audífono no termina el día en que se entrega el dispositivo. Durante las primeras semanas es habitual realizar controles para comprobar que la programación sea la adecuada y realizar los ajustes necesarios según la experiencia de cada usuario.
Este acompañamiento permite resolver dudas, optimizar el rendimiento del audífono y favorecer una adaptación mucho más cómoda y exitosa.
El primer paso para volver a escuchar mejor
Si has notado cambios en tu audición, no postergues la consulta. Una evaluación profesional permitirá conocer el origen de la dificultad auditiva y determinar si un audífono es la mejor alternativa para ti.
En másaudio te acompañamos durante todo el proceso, desde la evaluación auditiva hasta la selección, adaptación y seguimiento de tus audífonos. Agenda una evaluación con nuestros especialistas en nuestros centros auditivos o agenda una prueba gratuita y da el primer paso para volver a disfrutar de una mejor calidad de vida. En másaudio, oír mejor es posible.


